Fecundación in vitro (FIV)

La fecundacion in vitro o FIV es una técnica más compleja que consiste en la extracción de los óvulos de la mujer por punción a través de la vagina y su fecundación con los espermatozoides del varón en el laboratorio. Los embriones se depositan, pasados unos días, en el útero materno.

En primer lugar se procede a la estimulación controlada de la ovulación mediante la medicación de hormonas implicadas en el ciclo menstrual y la monitorización del proceso. Existen diversos protocolos de estimulación que el ginecólogo deberá individualizar a cada caso particular. La dosis de los fármacos también se personalizará.

Se programa la punción ovárica y unas 34-36 horas antes la paciente se inyecta hCG para desencadenar la ovulación.

La punción ovárica es una intervención sin dolor, ya que a la paciente se le aplica una sedación leve o anestesia local. Se introduce una fina aguja vía transvaginal para llegar a los folículos, situados en el ovario, y aspirar su contenido obteniendo los óvulos. Esta intervención dura entre15 y 40 minutos en función, generalmente, del número de folículos a aspirar. La paciente regresa a su casa el mismo día de la punción.

El líquido folicular extraído es enviado al laboratorio. Allí el biólogo localiza los óvulos existentes y los coloca junto a los espermatozoides del varón, que han sido seleccionados previamente al igual que en una inseminación artificial.

El espermatozoide más rápido logrará fecundar al óvulo y unas 19 horas después se observa si los óvulos han sido fertilizados. Se observaran dos pronúcleos, uno posee la información genética del óvulo y el otro del espermatozoide.

Los óvulos fertilizados se transforman en embriones, han fusionado la información genética de la madre y el padre y se han dividido en 2-4 células. En este estadio el embrión se denomina cigoto y cuando se encuentra dividido en 4 células empieza a expresar sus propios genes.

Tres días después de la fertilización de los ovocitos, los embriones se han dividido en 6-8 células y están preparados para el consumo de glucosa en la cavidad uterina.

A los cuatro días, el embrión se encuentra en estadio de mórula y se ha dividido hasta poseer entre 16 y 32 células.

Cinco días después el embrión se ha divido hasta en 100 células y su estadio se llama blastocisto.

La transferencia de los embriones al útero materno se realiza el segundo o tercer día después de la punción ovárica o bien cinco días después de la punción. Esto se decide en función de la problemática que tenga la pareja, del número de ovocitos fertilizados y de la evolución de los embriones en ciclos de FIV anteriores.

Se determina el número de embriones a transferir y se seleccionan los de mayor calidad. La transferencia embrionaria es una técnica sencilla que dura unos minutos. Los embriones seleccionados se depositan en un catéter muy fino que se introduce vía vaginal hasta el útero.

Esta técnica es completamente indolora, no requiere ningún tipo de anestesia y la paciente se marcha tras unos 20 minutos de reposo en la camilla y realiza su vida normalmente.

En función del tratamiento utilizado para la estimulación controlada del ovario será necesario prescribir progesterona a la mujer tras la realización de la punción ovárica. La progesterona mejora la receptividad del endometrio y la implantación del embrión.

Unas dos semanas después de la transferencia de los embriones se efectúa una prueba de embarazo si no ha habido menstruación.

Los embriones de mala calidad que no han sido transferidos se dejan en cultivo en la incubadora y se observa su evolución. Generalmente dejan de dividirse ya que no logran sobrevivir.

Los embriones de calidad buena y regular serán congelados para poder ser implantados en el útero en otros ciclos, incluso varios años después.

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